¿Para qué escribir?

Para amainar la ansiedad. Si no la descargamos corremos el riesgo de acarrear una crisis o, en el peor de los casos, de sufrir un derrame cerebral (poco exagerado, ¿no?).
Para presumir. Que nos miren como escritores es el non plus ultra de la vanidad posera.
Para contarnos a nosotros mismos las historias que los doctos y trajinados escritores hasta hoy no son capaces de escribir.
Para vivir. Para morir con cierta honorabilidad.

Comentarios

Entradas populares de este blog